domingo, enero 14, 2007

Occidente: La convicción moral de ayer vs. la inseguridad de hoy


Este es un telegrama enviado en octubre de 1945 por el Secretario de Estado de los Estados Unidos de América, James Byrnes, al General Douglas MacArthur, Comandante en Jefe de las Fuerzas Aliadas en ocupación de Japón (ya derrotado y rendido). En dicho telegrama el Secretario de Estado transmitía al General MacArthur algo comentado en mensaje radial por John Carter Vincent, de la Oficina de Asuntos del Lejano Oriente. La parte citada del mensaje de Vincent lee:
"Shintoism, insofar as it is a religion of individual Japanese, is not to be interfered with. Shintoism, however, insofar as it is directed by the Japanese government, and as a measure enforced from above by the government, is to be done away with. People would not be taxed to support National Shinto and there will be no place for Shintoism in the schools. Shintoism as a state religion—National Shinto, that is—will go . . . Our policy on this goes beyond Shinto . . . The dissemination of Japanese militaristic and ultra-nationalistic ideology in any form will be completely suppressed. And the Japanese Government will be required to cease financial and other support of Shinto establishments."
Traducción al castellano:
"El Shintoísmo, en tanto religión de individuos japoneses, no debe ser interferido. El Shintoísmo, sin embargo, en tanto sea dirigido por el gobierno japonés, e impuesto desde arriba por el gobierno, debe ser eliminado. La gente no será gravada con impuestos para apoyar el Shinto Nacional y no habrá lugar para el Shintoísmo en las escuelas. El Shintoísmo como una religión estatal -es decir, Shinto Nacional- se irá... Nuestra política en esto va más allá del Shinto. La diseminación de ideología japonesa militarista y ultranacionalista en cualquier forma será completamente suprimida. Y al gobierno japonés se le exigirá cesar el apoyo financiero y de cualquier tipo a las estructuras del Shinto."
Es decir, en la II Guerra Mundial, en la lucha contra las ideologías fascistas, los Aliados tenían claro que la paz sólo sería duradera si acababan con las ideologías de muerte que habían impulsado a los agresores a iniciar la guerra. No hubo multiculturalismo para con el nazismo, el fascismo italiano y el Shintoísmo (todas ellas, ideologías nacionalistas-colectivistas que suprimían al individuo y la libertad humana). Nada de andar por allí afirmando que el Shintoísmo era una "religión de paz" que había sido secuestrada por unos pocos fanáticos.

No, los Aliados tuvieron claro que las ideologías en cuestión eran esencialmente militaristas, colectivistas, antihumanas y, si no se les arrancaba de raíz, habría guerra nuevamente. Así que actuaron en consecuencia e hicieron lo necesario para erradicar esas ideologías de muerte de las constituciones, sistemas educativos y cultura de los pueblos vencidos.

Ello requería, por supuesto, la convicción de parte de los Aliados de la superioridad moral de su posición. Nada de "vamos a respetar la diferencia y dejemos al nazismo existir." Nada de relativismo moral. Los Aliados, guiados por Norteamérica y Gran Bretaña, estaban seguros de que la ideología occidental de libertad y supremacía del individuo, era moralmente superior.

¿El resultado? Tan sólo unos años después, Alemania, Italia y Japón ya formaban parte de la economía global, con gran desarrollo, aportando muchísimo al estándar de vida en todo Occidente. Y jamás ha vuelto a existir en esos países el peligro de gobiernos totalitarios apoyados por las masas, dispuestos y empecinados en guerras imperialistas. Alemania, Japón e Italia son hoy día países ricos y pacíficos, aliados de Estados Unidos y Gran Bretaña.

Ahora, compare usted con lo que hacemos hoy. Hoy, al igual que hace 70 años, hay una religión colectivista, íntimamente ligada al accionar político, que busca hacer la guerra a Occidente para imponer su propia visión de las cosas, que entre otras contempla la sumisión total del individuo a la colectividad y la supresión de la libertad de pensamiento y de palabra. Pero a diferencia de hace 60 años cuando, luego de haber vencido a esa ideología, las fuerzas occidentales comprendieron que esa religión/ideología era la raíz del problema y en consecuencia se la suprimió, hoy día vemos que los gobiernos occidentales subsidian con impuestos pagados por los ciudadanos a la religión/ideología colectivista del presente.

Hoy, en lugar de señalar claramente a esa ideología para identificarla y advertir que ella es incompatible con la libertad humana y con todo lo que Occidente representa, lo que hacen nuestros líderes es pedir disculpas constantemente para asegurar que no hay nada de malo en esa religión/ideología, y que no tenemos nada contra ella. De hecho, no escatiman esfuerzos para hacer ver que esa religión/ideología es en esencia una religión de paz, a pesar de que sea en nombre de esa religión/ideología que muchos de sus adherentes atentan frecuentemente (casi siempre con éxito) contra las vidas de personas inocentes.

Por supuesto, el método puesto en práctica contra el Shintoísmo (y el nazismo y el fascismo italiano) luego de la II Guerra Mundial, dio éxito. El otro método, el actual, no sólo no está dando éxito sino que nos condenará a tener que continuar soportando la amenaza de que los suscriptores de la religión/ideología colectivista de hoy, nos mantengan sitiados bajo el terror. ¿Por qué en aquel entonces se siguió un método y ahora el otro?

Sencillo. Porque justo después de la II Guerra Mundial, aunque ya el proceso de desidentificación de Occidente había comenzado (Nietzsche y Ortega y Gasset, entre otros, ya lo habían advertido mucho tiempo antes), todavía no había logrado el grado de avance en la psique del occidental, que hoy sí tiene. Antes, todavía estábamos seguros de nuestros valores, de la superioridad de la vida, la libertad humana y nuestra idea de la unicidad y preciosidad de cada persona humana. En cambio, ahora lo único que creemos es que todo es relativo, no hay verdades absolutas, no hay culturas mejores que otras ni valores superiores a otros.

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4 Comments:

At 17:43, Blogger Francisco J. Ibero said...

Aquí cabe aquello de "O tempora,O mores" que clamaba Cicerón en el Senado Romano.

 
At 17:45, Blogger Francisco J. Ibero said...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

 
At 10:35, Anonymous Anónimo said...

???? los estados unido luchando contra el fascismo?? si ellos son ahora los nuevos fascistas ahora bien entiende que los juidos les quitaron su tierra... pero bueno todo es cuestion de enfoques, ademas los muslims no son malos el prob es que como todo son mal dirigidos si de casualidad leyeras el islam verias que no es tan mala religion, ademas ja dejea de odiar, el odio solo lleva al odio paz aclaro antes de que te enchines y digas algo yo soy budista, pero considero que todas las religiones son buenas el problema es de los apegos y de las personas que lo dirigen tal vez igual el miedo de conocerse y llegar a puntos de acuerdo

 
At 14:43, Blogger Jaime Raúl Molina said...

Quisiera compartir tu optimismo. Debo aclararte varias cosas:

1. Lo de que los judíos despojaron a los árabes de las tierras que hoy constituyen Israel es una falsedad. El movimiento zionista iniciado por Theodor Herzl a fines del S.XIX ayudó a los colonizadores judíos europeos a comprar las tierras a sus dueños árabes. No hubo ningún despojo.

2. Hay musulmanes buenos, decentes y respetuosos de la libertad humana. Lamentablemente, no son ésos los que están primando, y de hecho no son leales al verdadero Islam. Porque el Islam es esencialmente intolerante. Fue Mahoma mismo quien dijo que hay que matar a todos los judíos y convertir por la fuerza a todos los infieles.

Es muy común citar una frase del Corán que dice que no hay compulsión en religión. Sin embargo, aparte del hecho conocido de que dicha frase corresponde a la etapa de Mecca, en que Mahoma todavía no tenía el poder político, de hecho los que sí lo tenían (Quraish) se sintieron amenazados por Mahoma, quien los denunciaba como idólatras. Así que le convenía muchísimo a Mahoma hablar en favor de la tolerancia religiosa en ese momento.

Sin embargo, una vez en Medina, y cuando fue logrando y asentando su poder, se olvidó de la tolerancia en materia de religión, especialmente cuando los judíos de Banu Qurayza se negaron a convertirse al Islam, cosa que desde entonces para los musulmanes significa una declaración de guerra contra el Islam. Es decir, el no someterse al Islam al serle presentado, es una ofensa para el Islam. ¿A eso le llaman tolerancia?

Mira aquí por qué el Islam es fundamentalmente distinto a cualquier otra religión que conoces.

Y mira acá este reportaje, en 6 partes, hecho por la estación británica Channel 4. Se infiltraron durante meses en las mezquitas en Inglaterra, y filmaron a los clérigos dando sus sermones. Mira lo que ellos mismos dicen sobre el Islam, que es muy distinto de tu versión del Islam como algo esencialmente bueno y pacífico.

 

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