jueves, octubre 19, 2006

Cómo lidiaría Reagan con el Islam hoy

Interesante artículo de Joshua Trevino del Brussels Journal en que explica por qué la guerra contra el comunismo no se ganó ni se ganaría sino hasta que el Presidente Reagan se negó a reconocer equivalencia moral. Hasta ese entonces era muy aceptado que el comunismo era un sistema basado en una noble intención. Reagan basó su lucha contra el comunismo precisamente como una lucha moral y no utilitaria, pues no hay nada noble en esclavizar a las personas en nombre del Estado.

one of the key features of Reagan’s anti-Communist rhetoric: it did not buy into the basic premises of the enemy. It did not concede, at least rhetorically, the commanding role of the state, nor the Hegelian/Marxist march of history, nor the forced perfectibility of man, nor the founding nobility of the Communist enterprise. Reagan’s genius was to recall the American people, and to a lesser extent the West, to the need to proceed from the premises of our Founders: life, liberty, and the pursuit of happiness as the inalienable rights of man, and government as existing merely to secure their just exercise. One did not win arguments with Communism when accepting Communist starting-points for those arguments. They led inevitably to the Communist end, and appeals to humanity were steamrolled by appeals to inexorable logic.

In dealing with Islamism in the present day, we make the very error that Reagan eschewed with the Communists. We proceed from Islamist premises — namely, that Islam is inherently peaceful; that it is inherently sane; that it is inherently just; and that it is a welcome and benign participant in our post-modern public square.


Leerlo completo.

Etiquetas:

2 Comments:

At 16:55, Anonymous RAUL EDUARDO MOLINA said...

Lo curioso es que todas las feministas y progresistas (esta es una de las pocas cosas en que coincido con ellos) piensan, al igual que muchas legislaciones, que sostener relaciones sexuales con una menor de 9 años, es violación.
Bueno, eso fue lo que hizo el Profeta. Pero claro, se trata de una de esas incómodas, impertinentes y groseras elucubraciones de un atroz libertario.

 
At 14:57, Blogger Francisco J. Ibero said...

Recuerdo cómo los europeos se burlaban de Reagan,a quien consideraban como un simplón inculto,que no estaba a la altura de los sofisticados políticos europeos.Total que les demostró que el sentido común y el coraje resuelven los problemas que la sofisticación no puede resolver.

 

Publicar un comentario

<< Home