martes, septiembre 05, 2006

¿Prudencia o cobardía? El caso de los periodistas Centanni y Wiig

Steve Centanni y Olaf Wiig, los dos periodistas occidentales secuestrados en Gaza que sufrieron la humillación de tener que simular una conversión al Islam para salvar sus vidas, son el centro ahora de una polémica. ¿Hicieron bien en simular la conversión para salvar sus vidas, o son unos cobardes que debieron haber aceptado la muerte en lugar de humillarse como lo hicieron? Jeff Jacoby dice aquí que en igual situación, ojalá él tenga la firmeza y la valentía para aceptar la bala. Pero no lo afirma categóricamente.

Pienso que es muy difícil juzgar a estos dos periodistas. Yo estoy aquí sentado muy cómodo frente a mi computador, con mi vida a salvo, lejos de cualquier amenaza inminente. Ellos no estaban en la misma situación que yo. Además, al menos Wiig tiene esposa e hijos. En su caso, su acto de "cobardía" le permitirá a esa esposa tener un esposo, y a los niños, seguir teniendo a su padre.

Yo no sé si fue cobardía o prudencia lo que movió a Wiig y a Centanni a hacer lo que hicieron. Pero ciertamente yo no me siento con autoridad para juzgarlos, y me limito a alegrarme de que estén bien. Sobretodo, en el caso de Wiig, esposo y padre de familia, me alegro al pensar que hay unos niños que siguen teniendo a su papá, y una mujer que podrá seguir teniendo a su esposo a su lado para criar a esos niños.

Y me alegro, además, al pensar que ese sentimiento es lo que me diferencia de los salvajes que matan "infieles." Me alegro al saber que soy heredero de una civilización en la que valoramos cada vida humana como preciosa, una cultura en la que creemos firmemente que no tenemos derecho a tomar una vida humana, a pesar que esa persona no profese nuestra propia religión o ideología. Me reconforta recordar por qué luchamos contra esa barbarie del Islamofascismo.