martes, septiembre 19, 2006

"Estaba drogado así que lo perdono"

Es lo que dice la abuela de una chica de 25 años asesinada por apuñalamiento en Inglaterra. El sospechoso es un varón de 22 años, y parece que estaba drogado cuando cometió el acto criminal.

"Yo [lo] perdono porque él estaba drogado. El demonio se mete en la mente de quien está drogado. Ellos [las personas drogadas] no son capaces de pensar por sí mismos."

Es un resultado de la prevalente mentalidad victimista de nuestra época. La persona no tiene libre albedrío, sino que son las drogas, el alcohol o la pobreza (o las armas de fuego) los que cometen crímenes. Casi invariablemente la gente encuentra una explicación para, si no justificar, al menos aligerar la responsabilidad de la persona que delinque.

Es indudable que hay sustancias que alteran de manera temporal el estado mental de quien las consume, y en algunos casos el resultado es una desinhibición de lo que los freudianos llaman el Superego. El individuo ve reducida su capacidad de controlar sus impulsos. Pero no es menos cierto que hoy día no hay nadie que ignore esto, y por tanto, la persona que se somete al efecto de sustancias que adormecen su capacidad de controlar sus impulsos, al hacerlo está aceptando libremente el efecto de dicha la respectiva sustancia.

Pero aparte, no es cierto que el estar drogado per haga que una persona se comporte de forma delictiva. Hay millones de personas en el mundo que se drogan, y no por ello cometen actos como el de este sujeto en Inglaterra que apuñaló a la muchacha. Es por algo que el sistema jurídico de cualquier país considera delito el matar aunque sea bajo efectos de sustancias adormecedoras de las capacidades intelectivas y de decisión.

Como dije arriba, esto de tratar de aminorar la responsabilidad de quien comete un delito alegando que lo hizo drogado, es el resultado de todo un esquema moderno que contempla al individuo no como persona digna, capaz de elegir entre el Bien y el Mal y por tanto plenamente responsable por sus actos, sino como mero instrumento de fuerzas que escapan a su control.

Es una vuelta al paganismo que, como ha ocurrido en otras ocasiones históricas, pone en peligro la estabilidad del tejido social, pues éste sólo puede sostenerse cuando a los individuos se les exige el respeto a ciertas normas básicas de convivencia social pacífica, y se los hace responsables por sus actos.

ACTUALIZACIÓN: Un lector ha dejado un comentario señalando que desconozco el derecho penal, y alega que la intoxicación sí es causal de atenuación de la responsabilidad penal. Tal señalamiento es falso.

El principio a este respecto es que si la persona se intoxicó accidentalmente, por ejemplo, si inhaló algún gas intoxicante sin haberlo querido, y su capacidad deliberativa de adulto ha sido afectada por ello, tal sería un factor que el juez debe tomar en cuenta como eximente o atenuante de culpabilidad, según la intensidad de la intoxicación y qué tanto haya afectado sus capacidades. Pero esto es únicamente cuando la intoxicación se ha dado involuntariamente.

Cuando la persona se ha intoxicado voluntariamente, como cuando alguien bebe alcohol o ingiere alguna droga hasta embriagarse, no hay eximente ni atenuante de culpabilidad y por tanto de responsabilidad. La razón es simplísima: si se aceptase como eximente o atenuante de culpabilidad, cualquier criminal decidido a cometer un crímen, primero se intoxicaría para asegurarse un resultado favorable en un eventual juicio penal.

Y en efecto, en Inglaterra la persona sospechosa de este crimen que ha dado origen al artículo, será investigada y si encuentran que en efecto fue él quien mató a la hoy occisa, su intoxicación por drogas no será tomada en cuenta como atenuante de culpabilidad. Ese es el estado de la ley penal en Inglaterra y en general en todo sistema jurídico penal del mundo.

Eso en cuanto a intoxicación. Ahora, si la persona sufre de alguna dolencia que afecta sus capacidades, distinta de la mera intoxicación temporal, entonces estamos hablando de otra cosa. Por ejemplo, si una persona sufre de esquizofrenia y tiene episodios de alucinaciones, ello puede eximir o atenuar su culpabilidad (según las circunstancias particulares del caso), aún si dicha condición ha sido agravada por el prolongado uso de drogas o alcohol. Pero queda claro que la mera intoxicación personal no ayuda a ningún criminal a evitar la cárcel.

En segundo lugar, llama la atención lo disperso que está el iuspositivismo hoy día. Mi artículo claramente no busca afirmar ni negar nada sobre el estado del derecho positivo penal. Mi artículo hace referencia a la inmoralidad de un sistema en que los individuos no son tenidos como responsables de sus actos. En este caso, no es responsabilidad penal porque el sistema jurídico anglosajón no exime de responsabilidad por mera intoxicación. Pero en las mentes de muchas personas, como es el caso de la abuela de la occisa, quien se intoxica antes de cometer un crimen es de alguna manera menos responsable.

Por ello es que, aún si fuese el caso que el sistema jurídico penal anglosajón fuese a eximir de culpa al asesino, por el mero hecho que estaba intoxicado (voluntariamente) por drogas, entonces tendría yo una razón más para escribir el artículo.

1 Comments:

At 09:19, Blogger MarcosKtulu said...

Al-Jaím cuando te veo tratar estos temas me da la impresión que jamás hubieras estudiado la bolilla de culpabilidad. Incluso podrías apoyar tus posturas en algunas teorías como la actio libera in causae, desde donde ya podríamos empezar a discutir, pero hablar así a la ligera de "esto de tratar de aminorar la responsabilidad" como si fuese algo extraño al derecho penal le quita mucha seriedad a tratamiento.

 

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