viernes, agosto 11, 2006

Finalmente Bush habla de Fascismo Islámico

Aludiendo al frustrado plan de unos terroristas musulmanes para volar por los aires, en mitad del Atlántico, unos diez aviones de pasajeros, el presidente Bush en mensaje televisado dijo:

"This nation is at war with Islamic fascists who will use any means to destroy those of us who love freedom, to hurt our nation"
("Esta nación está en guerra con fascistas islámicos que usarán cualesquiera medios para destruir aquellos de nosotros que amamos la libertad, para herir a nuestra nación.")

MUY BIEN DICHO.

Lo cierto es que los atentados a las Torres Gemelas fueron cometidos por musulmanes. Lo hicieron por motivos que ellos consideran religiosos. Igual con el atentado al metro de Londres, el atentado al metro de Madrid (aunque ayudados seguramente por los terroristas de ETA).

Ahmadinejad es un musulmán, al frente de un estado teocrático musulmán, que no sólo no reconoce al Estado de Israel, sino que mantiene y repite a cada rato que Israel debe ser borrado del mapa (de hecho, los mapas oficiales en Irán no mencionan a Israel). Ha querido negar la historicidad del Holocausto, y su país apoya abiertamente a los terroristas de Hezbollah y Hamas.

El asesinato de Theo Van Gogh por atreverse a dirigir un documental que mostraba cómo en el Islam se oprime a las mujeres, clitorictomía incluida. Ayaan Hirsi Ali, quien coprodujo el documental, vive amenazada de muerte.

Las destrucciones de embajadas, los ataques a cristianos en países musulmanes en febrero pasado, en protesta por las viñetas de Mahoma en Dinamarca.

¿Sigo?

Cuando alguien en Occidente ataca al Cristianismo, y hace una película crítica de éste, tal como "El Código Da Vinci", "La última tentación de Cristo", y otras, los productores, actores y demás personas involucradas, no tienen que vivir con guardaespaldas y temiendo por sus vidas. Ni tienen que vivir con amenazas de muerte quienes critican el Hinduísmo, el Budismo, el Judaísmo.

Esto es una lucha de civilizaciones. Nosotros, Occidente, no la hemos pedido. Nosotros respetamos el derecho de toda persona a tener sus propias creencias y practicarlas. Es, sin embargo, el Islam una ideología fascista, totalitarista, que no acepta paz sino aquella que viene de la sumisión de los infieles. No aceptan que otros no nos sometamos a Allah y sus mandatos, tal como ellos los entienden. Y es por eso que nos odian.

No es por Israel y el apoyo de Occidente a Israel. Eso es puro cuento. Si usted se cree ese cuento, repetido hasta la saciedad por los bienpensantes, le recomiendo que comience a refrescar sus lecciones de historia. Israel fue formada en 1948. El Islam está en guerra con Occidente y el resto del mundo desde que surgió. El Islam se expandió en forma de conquista militar. La única forma en que aceptan a las "gentes del Libro", es que éstos se sometan de forma humillante, en lo que se conoce como la Dhimitud, que implica variadas cosas como, por ejemplo, que no pueden ir a caballo, sino sólo en burro; sus casas no pueden ser más altas que la de ningún musulmán de la ciudad; en una oficina pública, o en un autobús, si hay algún musulmán de pie, el dhimi tiene que cederle el puesto; no se les permite hacer proselitismo religioso para tratar de convertir a ningún musulmán a su religión (Cristianismo, o Judaísmo), en cambio, no pueden impedirle a un miembro de su familia convertirse al Islam; y otras bellezas por el estilo.

Entiéndalo: si les entregamos a Israel en bandeja de plata y llevan a término el sueño de Hitler, luego encontarán otra causa para matarnos a todos igual. En realidad el odio del Islam hacia Occidente es insalvable, sencillamente porque su ideología es totalitaria, y los totalitarismos no aceptan el disenso.

Entérese usted: estamos en conflicto con el Islam desde hace catorce siglos, quiera usted darse cuenta o no. Continuar negándolo, nos debilitará más y más. El Islam es una cultura que interpreta los actos de paz por nuestra parte, como signos de debilidad. Cada acto occidental dirigido a mostrar buena fe y ánimos de paz, ellos lo interpretan como debilidad. Fíjese que a Israel lo atacan aunque se retire de los territorios ocupados. De hecho, es precisamente cuando se repliega, que más lo atacan.

Retomo lo dicho por Bush, pero lo amplío. Estamos todos en Occidente, no sólo los americanos y los israelíes, en guerra con el Islam, no porque lo hayamos buscado, no porque lo queramos, sino porque el Islam nos impone esta guerra existencial.

Yo amo mi libertad y mi sistema de valores occidental. Creo en la dignidad del individuo, y en su libre albedrío. Creo que en la libertad está la dignidad del Hombre. Cuando elige el Bien se hace digno, precisamente porque tuvo la libertad para elegir el Mal y no lo hizo. Esa libertad es el mejor regalo que podemos tener los humanos, y no estoy dispuesto a dejármela arrebatar por unos bárbaros que continúan viviendo en el Siglo VII.

Lamentablemente, estamos en guerra con el FASCISMO ISLÁMICO. Niéguelo usted en perjuicio suyo y de todo Occidente.