martes, julio 18, 2006

Un francés que entiende de economía

Nicolás Sarkozy es el Ministro del Interior del gobierno de Villepin. Es de tendencia conservadora en algunos aspectos, y parece tener algo de sentido común, una característica muy, muy rara entre los políticos franceses hoy día.

Entiende que el "modelo francés" no funciona, que tiene a Francia en clara decadencia, y que el patológico orgullo nacionalista de los franceses los tiene vendados ante dicha realidad, y les impide ver que el modelo anglosajón de libertad y responsabilidad individual con propiedad privada, es mejor.

Lastimosamente, todavía le falta entender ciertas cosas que en el mundo actual, especialmente en Eurabia, es importante entender. Es uno de los tantos ingenuos que cree realmente que los musulmanes en Europa no presentan un peligro a largo plazo para la libertad. Es uno de esos que cree que el Islam es simplemente otra religión más como otras monoteístas, como el Cristianismo y el Judaísmo, y que si uno trata bien a los musulmanes, ellos actuarán con reciprocidad cuando les toque ser mayoría. Peligroso engaño.

Pero en esta ocasión quiero rescatar algunos comentarios que ha hecho Sarkozy respecto de temas económicos. Citado aquí por The London Times, señala que “We have committed the immense error of undermining work. When someone who works does not have a better life than someone who does not work, why should he get up in the morning?” (Hemos cometido el inmenso error de socavar el trabajo. Cuando alguien que trabaja no tiene una mejor vida que alguien que no trabaja, ¿por qué habría él de levantarse en la mañana?)

Elemental, mi querido Nicolás. Ahora sólo falta que convenzas de eso a unos 63 millones más de franceses, y listo. Porque digo, ya yo perdí las esperanzas con ese país donde la gente realmente se ha acostumbrado tanto al Estado-Niñera que los mantenga y los proteja de sus propias acciones, que no veo por dónde, excepto que continúe hundiéndose y eventualmente renazca cuando ya no pueda decaer más.

Pero ojalá me equivoque.