miércoles, mayo 17, 2006

Sigue la fiesta expropiadora de Evo

Bueno, él dice que no es expropiación porque se trata de recuperar lo que siempre ha sido del pueblo boliviano. Aún así, qué curioso que no decide regresarlo al pueblo boliviano, sino que él y sus secuaces serán los administradores (forzosos, sin posibilidad de que el "pueblo boliviano" decida de otra manera) de dichos bienes. Porque en eso terminan todos los colectivismos, ya que alguien de carne y hueso al final tiene que administrar y decidir sobre esos bienes que son supuestamente "de todos", y qué curioso que terminan con cuentas cifradas en Suiza (ahorran mucho).

En fin, primero las reservas de hidrocarburos, luego fueron las acciones de las empresas de hidrocarburos que están en manos de las Administradoras de Fondos de Pensiones (y que, dicho sea de paso, los titulares son los ciudadanos bolivianos a título individual, pero ahora Evo decide que él y su camarilla administrarán por fuerza esos bienes del "pueblo boliviano"). El siguiente eslabón en el pillaje lo constituyen los aeropuertos.

Sigue así Evo, vas bien. A este ritmo romperás muchos récords de destrucción colectivista de riqueza acumulada.