martes, mayo 02, 2006

En los motines que la escasez provoca...

El necio de Evo Morales ha dado con las últimas esperanzas de quienes pensaban que su demagogia era pura cháchara. Ha decretado la nacionalización de los hidrocarburos y determinado que las empresas petroleras serán ahora meros prestadores de servicios al Estado. Es decir, los accionistas de las empresas petroleras no podrán ver más en los libros de éstas, las reservas de petróleo y/o gas como activos, pues ahora pertenecen al Estado, es decir, a los políticos.

No conforme, el gobierno de Evo ha anunciado que este es sólo el primer paso para la nacionalización de todo los recursos naturales, es decir, luego vendrán los demás recursos minerales y todo aquello que a Evo se le ocurra que es un recurso natural y que debe pertenecer al Estado.

Esta fórmula ha sido una de las claves en mantener a los latinoamericanos en el subdesarrollo desde el Siglo XX. Pero el latinoamericano hace honor a aquello de que el Hombre es el único animal que no aprende de los golpes y sigue colisionando con la misma piedra una y otra vez.

Las consecuencias a mediano y largo plazo son previsibles: no habrá más inversión privada en el mantenimiento y expansión de la capacidad productiva de estos recursos en Bolivia, con lo que al paso del tiempo la capacidad de producción, transporte, distribución, irá mermando y cada vez los bolivianos, incluyendo al propio gobierno, verán menos de sus adorados recursos.

Ortega y Gasset resumió esta actitud estúpida en su La Rebelión de las Masas: "En los motines que la escasez provoca suelen las masas populares buscar pan, y el medio que emplean suele ser destruir las panaderías."