miércoles, febrero 22, 2006

Las mentiras se combaten con la verdad, no con la fuerza.

Aquí, un Artículo de David Filkenstein que desarrolla el por qué está mal condenar a quienes expresan una opinión, por más que esa opinión nos resulte odiosa u ofensiva.

Acá, una entrada en el Blog de José Carlos Rodríguez en www.liberalismo.org

Citas ilustres sobre el tema:

"Si la libertad significa algo, es el derecho a decir aquello que los demás no quieren escuchar."
- George Orwell

"Si hay un principio de la Constitución que llama imperativamente a su sostenimiento más que cualquier otro, es el principio de la libertad de pensamiento – no libertad de pensamiento para aquellos que concuerdan con nosotros, sino libertad para las ideas que odiamos."
- Oliver Wendell Holmes, Jr.